OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS
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Obra Misional Pontificia de la
PROPAGACION DE LA FE |
"Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes! (Mt 28,19)
Objetivos de la OMP de la PROPAGACION DE LA FE
La Obra de la Propagación de la fe se propone:
- Informar, sensibilizar y educar el espíritu misionero, suscitando el interés por la evangelización universal en todos los sectores del pueblo de Dios: las familias, las parroquias, los jóvenes, los movimientos apostólicos, las asociaciones, las comunidades, las escuelas, los enfermos y ancianos.
- Promover la ayuda recíproca entre las diferentes iglesias locales, tanto en el campo espiritual como material y el intercambio de personal apostólico entre las mismas.
- Dar el primer puesto a la oración y al sacrificio, siendo la evangelización ante todo una acción del Espíritu Santo.
- Exhortar a los cristianos del mundo entero a la generosidad para construir un fondo de solidaridad central que permita a la Obra, elaborar y llevar a cabo un programa de asistencia a las necesidades más esenciales de todas las Iglesias en misión.
- Promover y animar las vocaciones misioneras
Un poco de historia
La obra de la Propagación de la Fe se inició en Lyon (Francia) en 1820. La joven María Paulina Jaricot, con verdadero espíritu misionero, supo contagiar su entusiasmo a las obreras que trabajaban en la fábrica de tejidos de su familia.
Formó con ellas una asociación. Divididas en grupos, se reunían los viernes para orar y ofrecer su aporte para los seminaristas del Instituto de Misiones Extranjeras en París.
Poco a poco, esta obra se fue extendiendo. El papa Pío XI, que tenía un gran espíritu misionero, la declaró oficialmente, el 3 de Mayo de 1922, como Obra Pontificia de la Propagación de la Fe.
Pronto se difundió en muchos países como medio eficaz de colaboración de los laicos en su doble aspecto: espiritual (oración) y material (aporte económico), para sostener las obras de caridad en los países de misión.
La Obra de la Propagación de la Fe entró en la República Argentina en la segunda mitad del siglo XIX y desde entonces anima la misionariedad "ad gentes" de la Iglesia local.
Actividades que realizamos
1.- La Obra desarrolla su actividad de animación misionera durante todo el año a través de la revista "Iglesia Misionera Hoy" y de los diversos encuentros, cursos, talleres, jornadas, etc, que se organizan con este fin.
2.- Durante el mes de Octubre, llamado "Mes de las Misiones" se intensifica la animación misionera, uniéndonos todos en oración, el sacrificio y el aporte económico a favor de las misiones, a fin de que el evangelio se proclame a todos los hombres. El segundo domingo de Octubre se celebra la Jornada Mundial de las Misiones "Domund" en todas las Iglesias locales, como fiesta de la catolicidad y de solidaridad universal. La colecta de este día es destinada al fondo universal para las misiones más necesitadas.
3.- Promovemos:
- El programa "Familia Misionera" para acompañar misioneramente a todas las familias y lograr su colaboración misionera universal.
- La Unión de los Enfermos y Ancianos Misioneros para animarlos a ofrecer su vida y sufrimientos por las necesidades de las misiones.
- La formación de los jóvenes para que sean fermento misionero en su parroquia (Grupos Misioneros)
- Las vocaciones misioneras, para que haya nuevos misioneros que vayan más allá de las
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Obra Misional Pontificia de la
INFANCIA y ADOLESCENCIA MISIONERA |
¡¡Que los niños ayuden a los niños!!
Objetivos de la OMP de la INFANCIA y ADOLESCENCIA MISIONERA
La Infancia Misionera es un servicio de la Iglesia universal y de las Iglesias particulares que se propone:
- Ayudar a los educadores, catequistas y padres de familia a despertar progresivamente en los niños la conciencia misionera universal.
- Promover la conciencia y el compromiso misionero de los niños.
- Darle apertura misionera a la educación cristiana.
- Mover a los niños a compartir la fe y los medios materiales con los niños de las regiones y de las iglesias más necesitadas.
- Promover las vocaciones misioneras
Objetivo General
Lograr que los niños crezcan en su espíritu misionero universal y sean apóstoles de los niños de todo el mundo
¿Quiénes pueden pertenecer a la Infancia Misionera?
- Todos los niños bautizados, hasta los catorce años de edad.
- Educadores, padres de familia, catequistas, religiosos y religiosas, jóvenes y sacerdotes, participan de esta obra como animadores.
Historia
La Obra de la Infancia Misionera fue fundada en 1843 por Mons. Forbin Janson, un obispo francés. Obtuvo desde el principio el apoyo de la anta Sede. Muy rápidamente se extendió por las diócesis de Francia y de otros países de Europa y de América. Actualmente está presente en los cinco continentes.
El 3 de Mayo de 1922, el papa Pío XI le concedió el título oficial de Obra Pontificia. Llegó a Argentina en 1896 y hoy se encuentran grupos activos de niños misioneros en casi todas las diócesis del país.
"Las Obras Misionales Pontificia, por ser del Papa y del Colegio Episcopal, incluso en el ámbito de las iglesias particulares, deben ocupar con todo derecho el primer lugar, pues son medios para difundir entre los católicos, desde la infancia, el sentido verdaderamente universal y misionero" (RM 84, AG 38)
Organización de los Grupos de la IM
La Obra vive y sirve a través de los grupos de la IM, los cuales se promueven en las Parroquias, Colegios y Escuelas. Los grupos obran como "fermento misionero" en su escuela, en su familia y en su comunidad, ayudando a que los demás sean misioneros.
- Se forman con niños de 4 a 14 años, agrupados por edades
- Se organizan (en lo posible) grupos de 12 niños
- Un NIÑO GUIA, elegido por el grupo, ayuda al ANIMADOR a animar el grupo y preparar los encuentros (semanales o periódicos)
- En los encuentros, los niños hacen su "Escuela con Jesús"
- Los grupos deben estar insertos en la pastoral de conjunto de su Parroquia.
- Se mantiene una comunicación fluida con el Director Diocesano de OMP
La Escuela con Jesús (formación misionera del niño)
La formación misionera del niño, se da principalmente en los encuentros semanales. Teniendo en cuenta que, generalmente habrán 4 encuentros al mes, se estructuran los encuentros de un mes en 4 momentos (uno por encuentro):
1.- Catequesis Misionera: para ayudar a comprender la misión personal y la misión universal
2.- Espiritualidad Misionera: para profundizar la vivencia del Espíritu misionero universal.
3.- Proyección Misionera: para ayudar a que los niños cooperen en la misión universal y realicen el servicio misionero dentro de su propio ambiente (familia, escuela, amigos).
4.- Comunión Misionera: para fortalecer los lazos de amistad y la conciencia de comunidad entre los niños y sus familiares.
El Animador
- Orienta y coordina a los niños, dejando que ellos asuman sus resposabilidades.
- Para su formación inicial se organizan a nivel nacional y en las distintas regiones y diócesis Cursillos de Introducción a la Infancia Misionera.
- Para profundizar su formación, se organizan "Escuelas de Animadores Misioneros" (ESAM) en dos etapas. Estas escuelas deben ser asesoradas por el Secretariado Nacional de la Infancia Misionera. También se están comenzando a organizar otras experiencias formativas para animadores de menor edad, como son la Escuela de Líderes Misioneros Adolescentes (ELMA) y la Escuela de Líderes Misioneros Infantiles (ELMI), que en algunas regiones de nuestro país se pondrán en marcha en el año 2001.
- Se puede solicitar materiales en la sede nacional de las OMP (Manual de la Infancia Misionera, para el Animador, Video de la IM, insignias de los niños misioneros, alcancías misioneras, etc.)
Compromisos del Niño Misionero
- Conocer a Jesús: Conocerlo, escucharlo y hacerse su discípulo y amigo
- Orar: Orar todos los días por las misiones
- Comulgar: Participar con frecuencia en la Eucaristía y crecer en comunión con los hermanos
- Hacer sacrificios: Ofrecer la vida diaria y los propios sacrificios para apoyar las misiones y a los misioneros.
- Hacer amigos para Jesús: Audar a otros niños y a otras personas para que reciban la ayuda de Jesús, se hagan sus amigos y par que ellos también ayuden a los niños más necesitados y a las misiones del mundo entero.
Fondo de Solidaridad de la Infancia Misionera
Con los aportes de los niños de la Infancia Misionera de todo el mundo, se conforma un fondo de solidaridad:
- Constituido por las ofrendas económicas de los niños de todo el mundo
- Administrado por el Secretariado General de la IM (en Roma)
- Destinado a subsidiar proyectos a favor de los niños.
Somos amigos de Jesús y hacemos amigos para Jesús
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Obra Pontificia de
SAN PEDRO APOSTOL |
La Obra de San Pedro Apóstol (OSPA) es una Obra Misional Pontificia que busca sensibilizar a todo el Pueblo de Dios sobre la importancia del Clero Local en los territorios de Misión, e invitarlo a colaborar espiritual y materialmente en la formación de los candidatos al sacerdocio y a la vida consagrada en las Iglesias Misioneras.
Finalidades
La Obra San Pedro Apóstol tiene como finalidades principales:
- Sensibilizar al pueblo cristiano sobre las necesidades de la formación del clero local en las "Iglesias misioneras"
- Colaborar en la formación de los candidatos nativos al sacerdocio y a la vida religiosa para las Iglesias misioneras, mediante una ayuda espiritual y material.
- Promover la consecución y aplicación de becas de estudios, pensiones, cuotas y otros donativos para la formación de los candidatos nativos al sacerdocio y a la vida religiosa.
Un poco de Historia…
Fundada en 1889 en la ciudad de Caen (Francia) por la intuición y el coraje de dos mujeres: Estefanía y Juana Bigard (madre e hija). Comprometidas con las necesidades de las misiones, venden todos sus bienes y cimentan las bases de lo que luego será la Obra de San Pedro Apóstol (OSPA).
En 1894 Juana imprimió el primer prospecto de la "Obra Apostólica para las Misiones". A partir de entonces, la Obra se extiende por toda Europa y los demás continentes.
Pero el Señor no sólo le pidió este apostolado, sino también su propia vida, siendo así que su salud comienza a deteriorarse cada vez más. Pero ella consagra su dolor a Dios: su preocupación por sus "hijos espirituales" (46 sacerdotes y 70 seminaristas) la lleva a entregarse por completo: "Dios mío, caro me hacéis pagar el honor de ser la madre adoptiva de vuestros sacerdotes. Pero es una debilidad lamentarse delante del crucifijo".
En 1922, Pio XI la eleva a la categoría de "Pontificia". En 1927 fue ordenado el primer obispo japonés, Mons. Genaro Hayasaka, quien de seminarista, fue el beneficiado con la última beca perpetua fundada por su "madre" antes de morir.
Su aporte es fundamental
Para tener una idea de la importancia de la OSPA, en 1998 recogió y distribuyó las siguientes contribuciones:
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Continente |
Aportado |
Recibido |
| Africa |
U$ 135.179,43 |
U$ 21.082.662,35 |
| América |
U$ 4.139.330,18 |
U$ 1.988.920,00 |
| Asia |
U$ 723.326,83 |
U$ 10.749.446,26 |
| Europa |
U$ 20.368.036,90 |
U$ 353.280,00 |
| Oceanía |
U$ 319.310,41 |
U$ 590.950,00 |
En la actualidad, constatamos con alegría, el florecimiento de vocaciones nativas, pero así mismo, es más urgente solidarizarnos con las necesidades de las mismas. Hoy como ayer, estamos llamados a colaborar espiritual (a través de la oración y sacrificio) y materialmente (según nuestras posibilidades) para que ninguna vocación sacerdotal o consagrada se pierda por falta de recursos económicos.
Campaña Nacional de la OSPA 1999-2001
¡Lo que hemos recibido de su bondad, démoslo también nosotros con alegría!
Esta es una propuesta a que todos colaboremos, aún dando desde nuestra pobreza. Estamos convocados todos los miembros del pueblo de Dios: laicos, sacerdotes, consagrados, seminaristas y novicios, podemos presentar nuestra colaboración. La podemos realizar individual o comunitariamente y de dos maneras distintas:
- Fijando un valor mensual (no importa el valor que sea), lo importante es sumarse a esta Campaña a favor del clero y vida consagrada nativa.
- Ofreciendo el 1% de los ingresos personales durante un año.
¡Su aporte es importante!
Gracias, en nombre de todos los futuros beneficiarios de su generosa colaboración
"Cien años después de su fundación (1889), la Obra de San Pedro Apóstol está lejos de haber acabado su misión… El crecimiento del clero autóctono podría detenerse a causa de la insuficiencia de los recursos disponibles. Según el testimonio de numerosos obispos de los países de misión, más de una diócesis hoy día correría el peligro de ver reducida su esperanza de contar con un clero autóctono, si no gozara de la ayuda aportada por la OSPA. No cerremos nuestro corazón: ¿lo que hemos recibido de su bondad, démoslo también nosotros con alegría! ¡Que la bendición de Dios sea la recompensa para todos aquellos que se asocian a la Obra de San Pedro Apóstol y para todos aquellos cuya vocación favorece!" (Juan Pablo II, Carta Apostólica en ocasión del centenario de la OSPA, 1/10/1989)
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PONTIFICIA UNIÓN MISIONAL DEL CLERO |
La Pontificia Unión Misional del Clero fue fundada para promover la formación e información misionera de los sacerdotes, miembros 29 Enero, 2008 10:28 AMeculares, candidatos al sacerdocio y la vida consagrada y de las personas comprometidas en el ministerio pastoral de la Iglesia.
Objetivos de la Pontificia Unión Misional
La Pontificia Unión Misional del Clero se dirige a todos los que están llamados formar la responsabilidad misionera de los fieles cristianos para:
· Ayudarles a tomar conciencia de su responsabilidad respecto a la misión universal.
· Promover y formar la conciencia misionera en el seno de las comunidades que les han sido confiadas.
· Ofrecerles los medios y ayudas pastorales para la animación misionera.
· Favorecer la solidaridad con los sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes de pastoral que trabajan en los países de misión.
Orígenes de la Obra
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El padre Paolo Manna, que fue elevado a los altares el 4 de noviembre de 2001, fundó en 1916, la Pontificia Unión Misional del Clero con el fin de que la responsabilidad misionera estuviera en la vida de fe de los cristianos, y de que los sacerdotes fueran vigorosamente formados y educados en dimensión misionera de la Iglesia. |
Paolo Manna nació en Avellino (Italia) el 16 de enero de 1872. Pronto comprende que su auténtica vocación era ser misionero. En 1891 ingresa en el Seminario de Misiones Extranjeras, y es ordenado sacerdote, con sólo 22 años, el 19 de mayo de 1894.
Su sueño misionero se realiza en 1895 cuando es destinado a la misión de Birmania, pero sus problemas de salud le hacen regresar a Italia. De vuelta a la misión, en 1906, el padre Manna se lanza a trabajar sin descanso con la tribu de los Padaung, en Birmania, pero vuelve a caer enfermo y con gran pena en el corazón, tiene que volver a Italia.
La experiencia de su trabajo en Birmania fue breve pero importantísima. A raíz de ella, descubrió las urgencias del mundo misionero: millones de almas privadas de la luz de Cristo; el escasísimo número de misioneros; y las gigantescas necesidades materiales y espirituales de los misioneros.
Así descubrió su auténtica vocación misionera: recordar a todos los responsables de la pastoral de la Iglesia su deber de colaborar en la difusión del Evangelio.
Fundación de la Unión Misional del Clero
A partir de entonces su actividad se dilata. Descubre la necesidad de la animación misionera entre los fieles y constata que éste depende en buena medida del celo apostólico y misionero del clero. Los sacerdotes debían ser vigorosamente formados y educados en la responsabilidad misionera.
Éste fue el rico ideal del que surgió su idea genial de la Unión Misional.
El 10 de enero de 1917 el Papa Benedicto XV aprobó la fundación de la Unión Misional del Clero. El padre Manna recorrió toda Italia y varios países europeos presentando la nueva Asociación a todas las diócesis.
En 1920 se celebró en Roma el I Congreso Nacional de los delegados diocesanos de la Unión. Los Obispos miembros eran 124, siendo 8500 los sacerdotes inscritos, pertenecientes a 236 diócesis en Italia.
En 1940, la Pontificia Unión Misional se había extendido a 52 naciones, 960 diócesis, y 177.606 sacerdotes, más de la mitad del clero mundial de entonces, eran miembros asociados.
En 1956 Pío XII le concede a la Obra el título y dignidad de «pontificia»

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